Historia Cheste: Izquierdas y derechas: entre la república y la dictadura (Siglo XX )

El 30 de diciembre de 1874 el general Martínez Campos, realizaba un pronunciamiento a favor de la restauración de la monarquía en la figura de Alfonso XII. A pesar de la importancia política del hecho, la principal preocupación de los habitantes de Cheste en aquellos momentos no estaba centrada en este acontecimiento, sino en su deseo de que se derrotara rápidamente a los carlistas que les hacían la vida imposible por sus continuas incursiones. La actuación de estas bandas suponía un pesado coste para una población que era eminentemente agrícola. Por ello, se vio con gran esperanza la rapidez con que el primer gobierno de la monarquía, presidido por Cánovas, solucionó el conflicto.

Cánovas configuró un sistema político en el que dos grupos mayoritarios, liberales y conservadores, se alternaban en el poder. Las demás fuerzas e ideologías no tenian ninguna representación.

No obstante, con la aprobación del sufragio universal, la situación cambió radicalmente. Esto fue determinante para que el republicanismo desafiara al bipartidismo. Los últimos años del siglo XIX y primeros del XX fueron los de máxima expansión republicana, aprovechando el descontento producido por la derrota en la Guerra de Cuba.

A fines de la primera década del siglo XX, comenzaron a manifestarse graves conflictos dentro del sistema político existente. El inmovilismo de los políticos monárquicos generó un incremento de la conflictividad al no existir unas vías por donde encauzar sus demandas. En esas circunstancias se produjo el inicio de la Primera Guerra Mundial, que inmediatamente tuvo una gran repercusión política e ideológica.

Las repercusiones fueron muy importantes para las siguientes décadas, especialmente las económicas. Un reflejo evidente de los problemas económicos que sufrieron especialmente las zonas agrícolas, fue la crisis demográfica que padecieron algunas de ellas. Nuestra comarca, sufrió un descenso del 4%, siendo la reducción especialmente sensible en las poblaciones de mayor proyección agrícola, como Godelleta o Cheste.

En el año 1923 los problemas se multiplicaban, los gobiernos apenas duraban unos meses, y las movilizaciones populares no cesaban. Ante todo ello, la única salida que vieron un grupo de militares fue realizar un pronunciamiento, encabezado por Primo de Rivera. Tras el golpe, se instauró una dictadura que se prolongo durante 7 años.

Con el paso del tiempo, la posición del dictador se fue debilitando, hasta que en 1930 el rey retiró la confianza a Primo de Rivera, que se vio obligado a dimitir.

Se convocaron nuevas elecciones, en las que quedó bien patente la evolución de la sociedad chestana, y su deseo de avanzar en la democratización y las reformas sociales:

Los partidos de la izquierda consiguieron nueve concejales frente a los cuatro del Sindicato Agrícola, siendo la primera vez desde la restauración de la monarquía que sucedía. Lo mismo ocurrió en la mayoría de las grandes ciudades. De ahí que Alfonso XIII considerase que los españoles no deseaban su continuidad y se exiliase, proclamándose el 14 de abril de 1931 la Segunda República.

A partir de ese momento, Cheste se vinculará al proyecto de progreso y democratización encabezado por republicanos y socialistas


No obstante, el enfrentamiento entre la derecha y la izquierda se fue agravando, y eso hizo que ambas ideologías se presentaran agrupadas en bloques en las elecciones de 1936. Por una parte, las izquierdas en el Frente Popular y por otra, el Bloque Nacional, que en Cheste obtuvieron respectivamente el 51% de los votos y el 47% de ellos.

La actuación del nuevo gobierno se vio mediatizada por el rápido incremento de la violencia política que culminó con el levantamiento de los militares el 18 de julio de 1936, noticia que se conoció en Cheste ese mismo día, durante la celebración de una serenata.

Tras el golpe, se inició la guerra civil que se prolongó a lo largo de tres años y que dividió a los pobladores de Cheste, en uno de los episodios más sangrientos de la población.

A partir de la muerte de Francisco Franco comenzó un periodo de transición marcado por dos concepciones distintas, los grupos que deseaban una ruptura total con el sistema existente y otros que estaban por que participaran en él los sectores más aperturistas del franquismo.

Finalmente se impuso la última alternativa y comenzó el proceso reformista encabezado por Adolfo Suarez. Se inició con la vuelta a la monarquía representada por Juan Carlos I, se continuó con la disolución de las Cortes Franquistas y la aprobación de la Ley de Reforma Política, hasta llegar a la aprobación de una nueva constitución consensuada entre los grupos de izquierda y los más inclinados a la derecha.

Los resultados de la primeras elecciones generales en Cheste (15 de junio de 1977), venían a demostrar que en esos momentos las ideas de democracia y progreso se vinculaban a las ideologías de la izquierda y que la sociedad chestana se alejaba de todo lo que podía suponer autoritarismo y represión.

Se abría así el nuevo periodo histórico en el que las nuevas libertades y la capacidad de elección constituyen la base fundamental.